Blog de Leeisabeel

Capítulo XI

La noche está siendo mejor de lo que esperaba. Por ahora no se arrepiente de haber ido. Tom hace que se sienta bien y que por unas horas su mente descanse. Ya han cenado y ahora están fuera del local tomando el aire fresco de la noche.

-¿Te acuerdas cuando te tropezaste y tiraste toda la maqueta de biología por las escaleras? Creo que aún siguen recogiendo los trozos.-Ambos se ríen.

-Dios Ale, para ya-Dice Tom entre sonoras carcajadas.-Esa baldosa estaba suelta y tuve que pisarla.

Y así van pasando las horas. Los dos chicos atraviesan el paseo marítimo y deciden entrar a la playa. Ambos se quitan los zapatos y pisan la arena. Está un poco fría y húmeda. La sensación es muy agradable. Caminan hasta llegar cerca de donde las olas no avanzan. Se sientan y dejan que el silencio se apodere de ellos. Ale cierra los ojos e imagina cómo hubiera sido si no se hubiera marchado, si estos dos años hubiera seguido aquí. Seguramente su vida no hubiera cambiado mucho y estaría estudiando en la universidad de la ciudad, tendría a los mismos amigos e incluso otros nuevos.

De pronto se oyen unas risas que suenan más cerca que el sonido que la gente hace en el local. Ale y Tom giran un poco la cabeza. No se lo puede creer, es Katherine. Ha cambiado mucho. Está sentada en un banco del paseo y mira hacia el lado opuesto del local. Se la ve muy sonriente. Su pelo está más rubio y su piel ya empieza a estar morena. Lleva un vestido blanco y tacones.

Ale se levanta y sigue sin decir nada. Los nervios le recorren todo el cuerpo. ¿Se acerca? ¿Se queda allí? No sabe lo que hacer, ni siquiera lo que puede llegar a decirle. Se deja llevar y se dispone a dar el primer paso.

-No, espera Ale. –Tom también se ha levantado y está a su lado cogiéndola del brazo. No entiende nada. Lo mira con duda y vuelve a girarse hacia donde se encuentra Katherine. De repente siente el doble de nervios. La chica se ha levantado y mira con una sonrisa hacia su derecha. Un chico se está acercando a donde se encuentra. Es Adam. Él y Katherine se abrazan fuerte y, de repente, se besan en los labios.

Ale siente como si toda el agua del mar congelada le hubiera caído por encima. No puede creérselo. Su mejor amiga y su novio juntos. No tiene fuerzas para hablar, ni siquiera para quitar la mirada de esa escena. Los dos chicos se separan, se cogen de la mano y se dirigen para el local. Cuando Ale los pierde de vista mira hacia Tom. Está desconcertada.

-Lo siento… Sé que tenía que habértelo contado, pero no quería estropear el día. Se te veía muy contenta.

Ale lo mira mientras frunce el ceño.

-Espera… ¿Qué tú lo sabías?- Dice mientras siente que cada segundo se está enfadando más.

-Si. Toda la ciudad lo sabe. No es que se escondan mucho…

-¿¡Lo has estado sabiendo todo este tiempo y no te has dignado a decirme nada!? ¿Cómo has podido Tom?- Ale da una vuelta sobre sí misma mientras pone las manos sobre su cabeza. No puede creer lo que ha visto y mucho menos que su mejor amigo se lo haya escondido todo este tiempo.

-No sabía como decírtelo… Ale por favor no te enfades conmigo- Tom tiene los ojos con brillo y está a punto de llorar. No quería fallarla y lo ha hecho.

La chica se para en seco. No va a llorar. No se lo merecen. Mira seria a Tom.

-Tengo que irme, se ha hecho tarde.

-Te acompaño.

-No. Quiero caminar sola y pensar.

Y con esta última frase la chica se pone en marcha mientras Tom se queda mirando como va desapareciendo. Ale está pagando su enfado con quien no debe.


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