Blog de Leeisabeel

Capítulo III

-Buenos días Ale, ¿cómo has dormido?-Dice su tío levantando la vista del periódico. Su tía Alice está sentada a la derecha, mirándola con una sonrisa.

Ale entra en la cocina. El café de por la mañana huele fantástico y además, hay totitas para desayunar.

-Muy bien tío, muchas gracias.- Dice mientras se sienta a la mesa.

La verdad es que no ha dormido muy bien. Millones de pensamientos le rondaban en la mente y todos los recuerdos no la dejaban dormir. ¿Cómo reaccionarían todos sus amigos al verla de nuevo? Llevaba 2 años sin verlos y sin saber nada de ellos. Y sin dudar, su ida repentina de la ciudad no la ayudaba a encontrarse mejor. Ni siquiera se lo había dicho a Adam. No sabía cómo se tomaría la decisión de irse, ni si quería seguir manteniendo la relación a distancia. No. No podía poner ese tipo de excusas. La mejor solución era irse de la ciudad y no tener contacto con nadie. ¿No era rehacer su vida? Pues tendría que empezarla de nuevo, aunque no lo consiguió.

-¿Y qué vas a hacer hoy? ¿Vas a ir a ver a Katherine?

Otra persona más se suma a la lista de los “no avisados de su partida”. Y pensar en los muchos años de amistad y como tampoco pudo despedirse, se le rompe el corazón.

-Sí, quizás la vea. Lo que he pensado es en ir a la playa. Se nota que Julio está a solo unos días y quiero darme mi primer baño.

Ale se levanta de la mesa con el último pedazo de tortita en la boca. Limpia su plato y mira por la ventana. “Sí, quizás la vea”. Y vuelve a estremecerse. Sale directa para el recibidor. Su libro y su libreta nunca le faltan.

En la calle hace una buena temperatura y el sol brilla. Le encantan esos días, aunque no puede negar que sus días favoritos son los lluviosos y fríos porque le recordaban a las historias que le contaba su padre de miedo y además, eran los mejores días para escribir y pensar.

La playa está a unos pocos metros y llega en seguida. No hay mucha gente y se alegra. Extiende su toalla cerca de la orilla y se sienta en ella. Echaba mucho de menos todo esto y respirar el aire limpio y fresco. Abre su libro y se deja caer hacia atrás. Se mete rápidamente en la historia que trata sobre un policía que intenta descubrir una banda de narcotráfico muy peligrosa. Desde hacía 2 años, las historias de policías le fascinaban.

Y de repente, cuando más inmersa estaba en la historia…

-¿Ale? ¿Eres tú?


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