Blog de Leeisabeel

Vuelve cada anochecer

Tras el asesinato sin resolver de su padre, Ale se marcha para olvidar, pero necesita respuestas. Sabe que el asesino es una persona cercana ¿En quién puede confiar?

historia

Escrito por Leeisabeel 14-01-2015 en historia. Comentarios (0)

Continuará...

Capítulo XVII

Escrito por Leeisabeel 22-08-2014 en amor. Comentarios (0)

Y ella pensaba que el día sería tranquilo y aburrido entre películas. Echa el cerrojo de la habitación para asegurarse de que sus tíos no van a entrar, aunque está sola en casa, pero no quiere correr ese riesgo. Abre con llave el segundo cajón de la mesa y saca la fotografía y el pantallazo del otro e-mail. Se sienta en la cama y pone encima todas las cosas que tiene sobre la investigación de su padre. Coge su libreta y escribe en ella: "Enlaza las pistas". 

Empieza a releer todos los periódicos donde apareció el caso de su padre. No va a encontrar mucho más de lo que ya sabe, pero tiene al menos que intentarlo. Pasan las horas y no encuentra nada. Ha escrito algunas frases sueltas en su libreta, pero no le sirven de mucho. Se siente mal consigo misma. No puede creer que alguien pueda saber quién lo hizo y por qué y que esté jugando a los detectives con ella. Siente como cada vez se está cabreando más y más y ese enfado se empieza a  mezclar con desilusión. Se tapa los ojos con las manos y comieza a llorar.

"Enlaza las pistas" no para de repetir su mente. ¿Qué es lo que hay que enlazar?. De repente deja de llorar y levanta la cabeza. ¿Puede ser...? No es posible. Coge la foto de la carta que le envió "anónimo" y las del e-mail. Mira con detalle la foto del cadáver de su padre y se fija en la cuerda que le rodea el cuello. Luego mira la imagen de los nudos marineros. No se lo puede creer, el nudo con el que ahogaron a su padre es uno de los nudos marineros que aparecen en la imagen.  Y de repente todo encaja, todo se vuelve mucho más claro y le da un vuelco el corazón. 


Capítulo XVI

Escrito por Leeisabeel 22-08-2014 en amor. Comentarios (0)

Acababa de volver a casa después de su salida con Tom. Han reido mucho y se ha sentido muy agusto con él, aunque en su cabeza la imagen de Katherine y Adam no dejaba de dar vueltas. Mil preguntas le vienen a la mente: ¿Desde cuando? ¿Ya estaban juntos mientras estaba conmigo?. Entra a su habitación y se tira en la cama boca abajo. Hoy no le apetece hacer nada en especial asique piensa en ponerse una película y pasar así toda la tarde. Se levanta y se dirige hacia el ordenador. Lo coge y lo lleva a la cama donde se sienta delante de él. Espera a que el ordenador se encienda mientras mira por la ventana. La verdad que una de las razones por las que ha decidido que no quiere salir es porque no quiere encontrarse con "la pareja de moda". 

De repente un sonido de mensaje le hace evadirse de sus pensamientos. Es un correo. Le echa un vistazo a la imagen de aviso y lo abre dudosa. Es de anónimo. Un escalofrío mezclado con nerviosismo le recorre todo el cuerpo. Hay adjuntadas tres imágenes y abajo hay una frase "Enlaza las pistas". Abre la primera imagen y en ella se puede ver un panfleto sobre barcos y  yates y sus precios al lado de cada uno. No entiende lo que esto puede llegar a significar en la muerte de su padre, pero de todas formas se queda unos minutos analizandola. Abre la segunda imagen, en ella se observa un pequeño barco blanco atracado en el puerto. Ésta tiene un poco más de sentido, le suena mucho el barco, pero no sabe muy bien relacionarlo. Y finalmente abre la tercera imagen. La imagen muestra 18 nudos marineros y la forma de hacerlos paso a paso. Esta imagen si que la desconcierta del todo. Imprime todas las fotografías y le hace un pantallazo al e-mail. ¿Qué tiene que ver los barcos con su padre?


capítulo XV

Escrito por Leeisabeel 04-08-2014 en capítulo XV. Comentarios (0)

3 años atrás.

-Me ha salido regular el examen. Espero que el profesor Flitch no sea muy duro.

-No te preocupes, todo va a salir bien- Le dice Adam a Ale mientras le pasa el brazo por la espalda.

Van caminando a través del pasillo y llegan a la cafetería. Se sientan en una mesa al lado de una gran ventana y esperan a Katherine y Mike que pronto llegan. Es un grupo bastante unido desde pequeños y aunque no son los más populares, a todo el mundo les cae bien.

-Esta tarde podemos ir al cine. Han sacado una película fantástica.-Comenta Katherine mientras abre su bocata.

-Me parece genial la idea. Después podemos ir a los recreativos.-Dice Mike haciendo un gesto de tirar a canasta. Los cuatro ríen.

De repente el sonido de una bandeja cayendo al suelo retumba por todo el comedor. Todos dejan lo que están haciendo y miran hacia esa dirección para ver quién ha sido y qué ha pasado. Ale se fija en el chico que llevaba la bandeja. Es Tom, un chico algo raro, muy delgado y bajito que nunca habla con nadie. Van a la misma clase de informática y entiende muchísimo. El chico se agacha y empieza a recoger todo el destrozo sin que nadie le ayude. Sin querer, algo de refresco ha manchado la mochila de Mike y éste se da cuenta.

-¿Pero qué has hecho desgraciado?-Dice Mike mientras agarra su mochila y la levanta.- ¿Sabes cuánto cuesta esto? Más que tú, imbécil.

Tom se levanta despacio y lo mira, pero en seguida agacha la mirada sin saber que decir. Mike se dirige a Tom, lo coge de los brazos y lo balancea.

-Lo siento mucho, no era mi intención.-Dice sin apartar la vista del suelo.

Mike alza la mano para pegarle en la cara.

-Ni se te ocurra.- Chilla Ale que se acerca rápido a la escena. Todos la miran sorprendidos.-No tienes vergüenza Mike. ¿Crees que puedes pegarle a un chico porque haya tropezado y haya manchado un poco tu fea mochila?

-Ale, ¿qué haces? Ese chico se lo merece.

-Tú cállate Katherine. ¿Por qué se lo merece? ¿Qué es lo que ha hecho tan grave?-Dice ella mirando enfadada a su amiga.

Mike suelta de un empujón a Tom y se dirige hacia Ale.

-No debes de meterte en esto. Creía que tenías más cabeza.

Ale lo mira a los ojos desafiante y su rostro dibuja una sonrisa amenazante.

-El que no tiene cabeza eres tú, Mike. ¿Crees que puedes tratar así a las personas?

Mike relaja el cuerpo sin dejar de mirarla.

-No me esperaba esto de ti, Ale. Te consideraba mi amiga.

-Ni yo me esperaba que no hubieras evolucionado como el resto de la humanidad. Te consideraba civilizado.

Mike no responde y se queda allí de pie. Ale pasa por su lado dándole con el hombro al pasar y se acerca a Tom que está perplejo mirando la escena.

-¿Te encuentras bien?

-Si, gracias.-Dice el chico con un hilo de voz.

Ale se agacha y le ayuda a recoger, no tardan mucho en terminar. Ale se gira hacia donde se encuentra su novio y Katherine.

-Adam, te llamo en un rato.

Y así, los dos chicos se marchan. Esto es el comienzo de su amistad. Tan grande, que ese día nunca se borrará de la mente de Tom. Le debe una y piensa pagárselo.


Capítulo XIV

Escrito por Leeisabeel 04-08-2014 en capítulo XIV. Comentarios (0)

Los primeros rayos de sol entran por la ventana. Ale abre los ojos despacio. No ha dormido nada en esa noche y sus ojeras la delatan. Cada vez que intentaba conciliar el sueño, la imagen del beso entre Adam y Katherine se repetía una y otra vez. Se da la vuelta en la cama y mira su reloj. Las 9:30. Vuelve a cerrar los ojos e intenta pensar en otra cosa.

De repente se escuchan algunos pasos por las escaleras y seguidamente llaman a la puerta muy despacio.

-Adelante, estoy despierta.-Dice Ale mientras se sienta en la cama y se recoge el pelo en una coleta

-¿Se puede?-La voz de Tom se escucha mientras abre la puerta

El joven entra al cuarto y se queda ahí de pie mirando a Ale. Le hace gracia verla de esa forma, lleva un conjunto de pijama de pantalones cortos y tirantes y el pelo recogido con una coleta mal peinada.

-Sé que es muy temprano, pero no he podido dormir en toda la noche y he estado esperando a que fuera una hora medio normal para venir a verte. Tu tía salía al mercado y me ha dicho que te gusta madrugar y que podía subir.- Se nota que Tom está muy triste y arrepentido. Se queda de pie sin hacer ningún movimiento.-Solo quería pedirte perdón.

Ale le hace un gesto para que se siente en la silla que hay justo a su lado y el chico obedece. Los dos se miran sin decir nada. Están intentando buscar las palabras adecuadas.

-La que debe de pedir disculpas soy yo a ti. Te hablé muy mal y no te lo merecías. Querías que estuviera bien aunque solo fuera por unas horas y yo no lo supe ver. Nunca nos hemos peleado y no me gustaría que lo hiciéramos por este mal entendido.-La chica se acerca al borde de la cama para estar más cerca de Tom.

Él chico le sonríe. No quiere perderla por nada del mundo y lo último que quiere es hacerle daño.

-¿Me aceptas un helado y una mañana de playa?-Dice él mientras se sienta mejor en la silla

-Por supuesto.

-Ale, me importas más de lo que piensas.-Dice Tom mientras la mira a los ojos. Sus palabras hacen que la chica también sonría.

Si Ale fuera capaz de analizar esa frase y no dejar que se la llevara el viento, descubriría otras muchas respuestas.